歌詞
(Verso 1)
En un pueblo sin nombre, polvo y dolor,
las sirenas cantaban más fuerte que el sol,
las madres rezaban con voz quebrantada,
y el viento llevaba promesas calladas.
(Verso 2)
Vi hermanos peleando por viejos rencores,
cicatrices profundas, heredadas de errores,
pero en los ojos cansados de tanto luchar,
aún brillaba un sueño difícil de apagar.
(Coro)
Cuando callen las armas y hable el corazón,
cuando el odio se pierda sin dejar dirección,
volverán los abrazos, la risa y la fe,
y este mundo cansado volverá a creer.
Cuando el miedo se marche sin mirar atrás,
y la paz se nos siente a cenar una vez más,
cantaremos despacio bajo el mismo cielo,
que el amor fue más fuerte que todo el duelo.
(Verso 3)
Un viejo en su porche me dijo al pasar,
“la guerra es un ciclo que hay que terminar”,
y con manos temblando plantó un rosal,
donde antes la tierra no quería brotar.
(Puente)
No hay bala que mate lo que es de verdad,
ni sombra que apague la luz de la humanidad,
si aprendemos a vernos sin tanto rencor,
puede el mundo girar en otra canción.
(Coro final)
Cuando callen las armas y hable el perdón,
cuando el tiempo nos cure sin condición,
volverán los caminos sin barricadas,
y las noches sin gritos, sin almas quebradas.
Cuando el odio se vuelva solo un recuerdo,
y el silencio ya no tenga sabor a miedo,
cantaremos juntos, sin mirar atrás,
que el fin de la violencia… empieza en paz.
En un pueblo sin nombre, polvo y dolor,
las sirenas cantaban más fuerte que el sol,
las madres rezaban con voz quebrantada,
y el viento llevaba promesas calladas.
(Verso 2)
Vi hermanos peleando por viejos rencores,
cicatrices profundas, heredadas de errores,
pero en los ojos cansados de tanto luchar,
aún brillaba un sueño difícil de apagar.
(Coro)
Cuando callen las armas y hable el corazón,
cuando el odio se pierda sin dejar dirección,
volverán los abrazos, la risa y la fe,
y este mundo cansado volverá a creer.
Cuando el miedo se marche sin mirar atrás,
y la paz se nos siente a cenar una vez más,
cantaremos despacio bajo el mismo cielo,
que el amor fue más fuerte que todo el duelo.
(Verso 3)
Un viejo en su porche me dijo al pasar,
“la guerra es un ciclo que hay que terminar”,
y con manos temblando plantó un rosal,
donde antes la tierra no quería brotar.
(Puente)
No hay bala que mate lo que es de verdad,
ni sombra que apague la luz de la humanidad,
si aprendemos a vernos sin tanto rencor,
puede el mundo girar en otra canción.
(Coro final)
Cuando callen las armas y hable el perdón,
cuando el tiempo nos cure sin condición,
volverán los caminos sin barricadas,
y las noches sin gritos, sin almas quebradas.
Cuando el odio se vuelva solo un recuerdo,
y el silencio ya no tenga sabor a miedo,
cantaremos juntos, sin mirar atrás,
que el fin de la violencia… empieza en paz.