Versuri
[Verso 1]
Me llamo Ángel de nombre, pero no soy de la guarda,
la vida me dio golpes y me hizo de piel amarga.
En los negocios soy frío, la calle me dio el oficio,
pero cuidar a los míos, para mí no es sacrificio.
Mariana fue mi primera reina, la que me dio la corona,
y Cristofer es mi rey, el varón de mi persona.
Mis hijos son el tesoro por el que la vida doy,
y con Mónica a mi lado, sabrán el hombre que soy.
[Pre-Coro]
Como un guardián de la noche, yo vigilo sus caminos,
en un mundo que es de lodo y de rumbos repentinos.
En el pueblo de Loma Bonita el respeto hay que ganar,
y en una Pulsar azul, me ven el paso marcar.
[Coro]
Tengo un negocio de vida que le agradezco a mi madre,
pero el destino es cobarde y las cuentas hay que cobrar.
Llevo una doble existencia, entre el negocio y la herida,
aquí en Loma Bonita... la traición se paga con la vida.
[Verso 2]
En la Taquería El Ángel se trabaja noche y día,
pero si buscan problemas, se les acaba la alegría.
Tres niñas Nashli me cuidan en cada santa oración,
y la Niña Blanca me cuida con eterna devoción.
Yo no provoco a la gente, camino por la derecha,
pero el que se pasa de listo, solito se mete en la brecha.
Ángel me puso mi madre, pero de guarda no tengo nada,
proteger a mi familia... es mi cruz más sagrada.
[Pre-Coro]
Como un guardián de la noche, yo vigilo sus caminos,
en un mundo que es de lodo y de rumbos repentinos.
En el pueblo de Loma Bonita el respeto hay que ganar,
y en una Pulsar azul, me ven el paso marcar.
[Coro]
Tengo un negocio de vida que le agradezco a mi madre,
pero el destino es cobarde y las cuentas hay que cobrar.
Llevo una doble existencia, entre el negocio y la herida,
y si me hicieron un daño... ya no encontrarán la salida.
[Outro - Hablado con la voz grave clásica de Los Tigres]
(Baja la música, entra el redoble de tarola y el acordeón melancólico)
Y recuerden, amigos...
El respeto no se compra, se gana con el sudor y con la sangre.
Un saludo muy especial para Cristina.
Que la Santa Muerte nos cubra con su manto...
Ahí queda la historia... del Ángel de Loma Bonita.
Me llamo Ángel de nombre, pero no soy de la guarda,
la vida me dio golpes y me hizo de piel amarga.
En los negocios soy frío, la calle me dio el oficio,
pero cuidar a los míos, para mí no es sacrificio.
Mariana fue mi primera reina, la que me dio la corona,
y Cristofer es mi rey, el varón de mi persona.
Mis hijos son el tesoro por el que la vida doy,
y con Mónica a mi lado, sabrán el hombre que soy.
[Pre-Coro]
Como un guardián de la noche, yo vigilo sus caminos,
en un mundo que es de lodo y de rumbos repentinos.
En el pueblo de Loma Bonita el respeto hay que ganar,
y en una Pulsar azul, me ven el paso marcar.
[Coro]
Tengo un negocio de vida que le agradezco a mi madre,
pero el destino es cobarde y las cuentas hay que cobrar.
Llevo una doble existencia, entre el negocio y la herida,
aquí en Loma Bonita... la traición se paga con la vida.
[Verso 2]
En la Taquería El Ángel se trabaja noche y día,
pero si buscan problemas, se les acaba la alegría.
Tres niñas Nashli me cuidan en cada santa oración,
y la Niña Blanca me cuida con eterna devoción.
Yo no provoco a la gente, camino por la derecha,
pero el que se pasa de listo, solito se mete en la brecha.
Ángel me puso mi madre, pero de guarda no tengo nada,
proteger a mi familia... es mi cruz más sagrada.
[Pre-Coro]
Como un guardián de la noche, yo vigilo sus caminos,
en un mundo que es de lodo y de rumbos repentinos.
En el pueblo de Loma Bonita el respeto hay que ganar,
y en una Pulsar azul, me ven el paso marcar.
[Coro]
Tengo un negocio de vida que le agradezco a mi madre,
pero el destino es cobarde y las cuentas hay que cobrar.
Llevo una doble existencia, entre el negocio y la herida,
y si me hicieron un daño... ya no encontrarán la salida.
[Outro - Hablado con la voz grave clásica de Los Tigres]
(Baja la música, entra el redoble de tarola y el acordeón melancólico)
Y recuerden, amigos...
El respeto no se compra, se gana con el sudor y con la sangre.
Un saludo muy especial para Cristina.
Que la Santa Muerte nos cubra con su manto...
Ahí queda la historia... del Ángel de Loma Bonita.